La Granja de San Ildefonso está situada en las cercanías de Segovia a unos 11 kilómetros en la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, a los pies de Peñalara limitada por los arroyos Cambrones y Valsaín.
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Cómo llegar...
La Granja de San Ildefonso está situada en las cercanías de Segovia a unos 11 kilómetros en la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, a los pies de Peñalara limitada por los arroyos Cambrones y Valsaín. Se puede acceder a esta villa desde la capital segoviana por la carretera N-601 y desde Madrid por los puertos de Navacerrada y Guadarrama o bien por la A-6 salida San Rafael y dirección Segovia.
Historia y arte
Lo que hay que saber...
En 1450 el rey de Castilla, Enrique IV hizo construir en estos parajes una casa y ermita dedicada a San Ildefonso en gratitud por la intersección del santo en lance con una fiera ocurrido en estos bosques. Años después en 1477, los Reyes Católicos cedieron el lugar a los monjes Jerónimos del Parral que mantuvieron intacta la donación hasta que ya en el siglo XVII alzaron una granja y una hospedería. Doscientos años más tarde, en el siglo XVIII, el monarca Felipe V quedó prendado del lugar. El 23 de marzo de 1720, los monjes de del Parral vendieron el sitio y sus dependencias a la Corona. Tan espléndido conjunto fue adoptado por los Borbones como residencia estival a lo largo de los siglos XVIII y XIX.
Lo que hay que ver....
Palacio Real
Felipe V ordenó a su arquitecto Teodoro de Ardemans la construcción de una residencia, quien ayudado de Juan Román inició las obras en 1721. Es la parte más austera y contenida de la fábrica. Posteriormente, tomó las riendas de la obra el italiano Felipe Juvara, abate siciliano que había sido llamado para planificar el nuevo palacio de Madrid. A su muerte en 1736, su discípulo Juan Bautista Sachetti se hizo cargo de la ejecución. Tras abdicar a comienzos de 1724 en favor de su hijo Luis I, príncipe de Asturias, el rey Felipe V tuvo que tomar de nuevo las riendas del Estado al morir de forma imprevista el primogénito. Es entonces cuando los trabajos del palacio se mejoran y engrandecen con patios y galerías en los extremos, según proyecto de Procaccini y Subiasti. El conjunto es una mezcla muy acertada del barroco español, del gusto francés y el refinamiento italiano.
La visita
Pocas transformaciones ha sufrido el palacio a lo largo de estos tiempos sin olvidar el incendio de 1918 que arruinó algunas techumbres y piezas artísticas de la planta superior.
La visita comienza por el patio de los Coches de sobrios muros de arquitectura hispánica que conecta con la escalera principal de la residencia real. Las estancias quedan limitadas por los patios de Coches y de la Herradura y entre ellos se mantiene el Patio de la Fuente, antiguo claustro de la casa hospedería de los frailes jerónimos. Las estancias de la planta inferior componen la llamada galería baja de Estatuas, que trajeron los fundadores de Roma -las mejores están en el museo del Prado-; los techos están pintados al fresco representando temas mitológicos y los muebles, salvo algunos buenos ejemplares de estilo rococó, son del tiempo de Fernando VII. Destacan entre las estancias de esta planta el salón de mármoles, el comedor de la infanta Isabel y el antecomedor.
En la planta principal encontramos una serie de amplias estancias que constituyen la galería oficial ornamentada durante el reinado de Carlos III sobre el emplazamiento de las habitaciones de Felipe V. Los techos se decoraron con frescos y estucos, los muebles también corresponden como en la sala baja al estilo imperio y el pavimento se forma por brillantes mármoles de diversos colores. Las más características de estas salas son la salita de la escalera, el comedor, el gabinete de lacas japonesas, una pieza de estudios, el despacho oficial del Rey, el salón del Trono, la antesala, el dormitorio y el salón de alabarderos.
Museo de tapices
El ala del palacio donde se hallaban las habitaciones particulares de Isabel II y Alfonso XIII, destruidas por el incendio de 1918, se reconstruyó en 1926 para montar un museo que albergara la importante Colección de Tapices de la Corona. Inaugurado en 1946, custodia interesantes piezas, cada tapiz pesa de 95 a 106 kilogramos. Este amplio conjunto comprende desde una pieza gótica (San Jerónimo) hasta obras de la mejor época de la Real Fábrica de Madrid de fines del XVIII sobre cartones de Goya y Bayeu. Pero la serie más amplia y valiosa corresponde a las piezas salidas de los telares de Bruselas a lo largo del siglo XVI. Entre éstas hay que destacar los ocho grandes paños de la serie "Honores y Virtudes" en la que se logra una perfección maravillosa a la que contribuye la riqueza de los tejidos con lana, seda, plata y oro. También es admirable un tapiz sobre el cartón de Rafael de Urbino, representando la pesca milagrosa.
Colegiata
Con planta de cruz latina destaca en el exterior la cúpula sobre el crucero y sus dos torres laterales. La fábrica se atribuye a Ardemans y el complemento interior a Sabatini con la contribución de los pintores Bayeu y Maella. Es magnífico el altar mayor enriquecido con mármoles policromados de lapislázuli y de bronces. Las pinturas de la cúpula son de Bayeu y las de las bóvedas de Maella, restauradas tras el incendio; también a estos autores corresponden dos grandes cuadros: la imposición de la casulla a San Ildefonso en el altar del lado del Evangelio y la Asunción de la Virgen en el altar de la Epístola. Es notable también el mausoleo de Felipe V e Isabel de Farnesio compuesto a la manera francesa de la época de Luis XV. Formando parte del tesoro de la colegiata hay que citar una gran cruz profesional gótica del platero Oquendo.
Jardines
Rodean el palacio y son famosos en el mundo entero por sus esculturas y fuentes, sus parterres, sus variadas especies vegetales y sus incomparables juegos de agua. Al ingeniero Marchán se le encargaron los planos. Renato Carlier y Estaban Boutelou realizaron la obra de jardinería. Jean Thierry, Santiago Bousseau, Humberto Demandré, Renato Fremin y Pedro Pitue trabajaron en las esculturas de mármol exentas y fundieron en plomo para mayor economía y rapidez, las composiciones de las fuentes.
Destacan: El parterre y la Fuente de la Fama, el Baño de Diana, La Rana, El Canastillo, La Plaza de las Ocho Calles y el estanque artificial conocido como El mar. Otras fuentes dignas de mención son: La Gran Cascada, la Fuente de las Tres Gracias, la Fuente del Sol, La Carrera de Caballos, Los Caracoles, El Abanico, la Fuente de Neptuno, la Fuente de Apolo, la Fuente de Andrómeda, etc.
Otros lugares de interés. La población de San Ildefonso se crea en el siglo XVIII en torno al palacio y así van alzándose dependencias relacionadas con la condición de Real Sitio como el Cuartel de Guardias, las Reales Caballerizas, la Casa de Oficios y la Casa de Infantes que se disponen en líneas paralelas para ensancharse y formar la gran plaza que precede al palacio.
Otro edificio característico del Real sitio es la Fábrica de Cristales y el Centro Nacional del Vidrio. En lo religioso hay que citar dos iglesias construidas a mediados del siglo XVIII; la de Nuestra Señora del Rosario y la de Nuestra Señora de los Dolores, ambas conservan buenos órganos barrocos y esculturas de Luis Salvador Carmona.
Fiestas y tradiciones
En torno al 25 de agosto, festividad de San Luis, se celebran las fiestas patronales de San Ildefonso con solemnidades religiosas, recitales, juegos de agua en los jardines de Palacio y la gran judiada en la pradera del Hospital. El Viernes Santo, la procesión de las Cruces y la Octava del Corpus con una procesión en los jardines del palacio.
Gastronomía
El apartado gastronómico está bien atendido con los famosos judiones de La Granja y las frambuesas.
Horario de visitas
Palacio. Lunes, cerrado. De octubre al 31 de marzo: de martes a sábados, de 10 a 13,30 horas y de 15 a 17,00. Domingos y festivos de 10,00 a 14,00 horas. Del 1 de abril al 31 de mayo: Fines de semana y festivos, de 10,00 horas a 18,00. De martes a viernes de 10,00 horas a 13,30 y de 15,00 a 17,00. Del 1 de junio al 30 de septiembre: de 10,00 a 18,00 horas de martes a domingo.
Real Fábrica de Cristales y Museo del Vidrio. Lunes, cerrado. Verano de 11,00 a 20,00 horas e invierno de 11 horas a 19, 00 horas.