El rey de Bahréin manifestó su agradecimiento al mundo de la Fórmula 1 por la celebración del Gran Premio de su país, pese a la multiplicación de manifestaciones, algunas violentas, de la oposición chiita, que reclama reformas de fondo a la monarquía.
El movimiento de los "Jóvenes del 14 de Febrero" llamó a manifestarse en las distintas localidades del país durante la carrera y a participar en una manifestación hacia la Plaza de la Perla, en la capital, donde se inició la movilización opositora en febrero de 2011.
Los jóvenes manifestantes lograron bloquear brevemente algunas carreteras en la mañana de este domingo, quemando neumáticos o contenedores para residuos, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona.
Las carreteras que llevan al circuito están "abiertas" y son "seguras", afirmó en las primeras horas de la tarde el ministerio del Interior en un comunicado.
El rey Hamad Ben Isa al Jalifa, quien tenía previsto concurrir al Gran Premio, transmitió su "reconocimiento" a los organizadores del GP, que permitieron "que este gran acontecimiento se realice con el espíritu comunitario y festivo que representa la Fórmula 1".
No obstante, "quiero recalcar claramente mi compromiso personal en pro de reformas y la reconciliación en nuestro país". "La puerta que lleva a un diálogo sincero sigue estando abierta", aseguró.
Nuevos enfrentamientos habían tenido lugar el sábado por la noche en pueblos donde viven chiitas, tras anunciar la oposición la muerte de un hombre en el lugar de una manifestación "salvajemente" reprimida, cerca del circuito donde estaba previsto el Gran Premio de Fórmula 1.