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Parecía haber perdido su lugar en la selección a favor del sevillista Álvaro Negredo, si se juzgaba por las últimas convocatorias de Vicente del Bosque. Sin embargo, el delantero del Athletic de Bilbao superó la criba final e hizo las maletas para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010.
El espigado ariete de 25 años todavía no había tenido su oportunidad en el césped. David Villa y Fernando Torres habían sido las puntas de lanza elegidas por el seleccionador para solventar la fase de grupo, pero cuando el partido de octavos ante Portugal tomaba camino de convertirse en un atolladero, Del Bosque le envió a la batalla. En su octavo partido como internacional Fernando Llorente pudo debutar en el máximo torneo mundial. “Llevaba mucho tiempo esperando este momento y estoy muy contento por haber debutado en un mundial y también por haber ayudado al equipo a conseguir la victoria”, reconocía en exclusiva a FIFA.com tras el encuentro. “Fue un momento increíble porque se estaban pasado muchos nervios, sobre todo en el banquillo, pero una vez que sales ya todo pasa rápido, intentas darlo todo y no lo pasas tan mal”, afirmaba.
El delantero de 1,94 m de estatura sustituyó a Torres y algo cambió en la Roja. No, el equipo no le buscó con balones colgados para sacar provecho de su altura. Fue más bien una alteración en el ritmo, más velocidad. “Estaba preparado para salir y dar intensidad al partido. Hemos tenido mas ocasiones, hemos buscado más. Yo intenté fijar a los centrales y aguantar la pelota cuando me llegaba”, explicaba el protagonista.
Cinco minutos sobre el campo y España decantó la balanza. “Yo he rozado la gloria del gol. He tenido varias ocasiones pero el portero ha estado muy bien. Menos mal que David no ha fallado… a la segunda”, decía aliviado el jugador que ya nos había llamado la atención por su talento en la delantera en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Países Bajos 2005.
Llorente sólo le ponía un pero a la noche. “La emoción ha sido increíble pero yo me perdí la celebración del vestuario porque me tuve que ir al doping”, reía. Igualmente, la alegría le brillaba en los ojos azules y en la sonrisa grabada en la cara. “Claro que estoy feliz, porque he podido debutar en octavos con gran rival como Portugal y participar en la victoria”.
Mirada al frente
Pero en el trepidante ritmo de la competición, la victoria contra Portugal es historia y ya se apuran las horas para preparar el cruce de cuartos de final. Toca Paraguay. “Ya nada es fácil. Que vamos a decir nosotros que mira lo que nos pasó en el primer partido de grupo… Parecía fácil y nos llevamos un buen susto con Suiza”, analizaba. “A veces las cosas parecen sencillas y no lo son. Cada partido es un mundo y es complicado”.
Recuperarse del tropiezo inicial y batir a un peso pesado como Portugal (cuarto en Alemania 2006), ¿les hace más fuertes? “Nada mas perder el primer partido yo ya dije que nos iba a reforzar muchísimo porque es como si te dieran un bofetón y te espabilaran en un momento. Mejor entonces que en un cruce de octavos. El equipo ha sabido aprender de ese bofetón que nos dimos el primer partido”, aseguraba el ariete criado en el Athletic de Bilbao.
Todos los contricantes tienen muy estudiado el juego de España. Esa es la lección aprendida. “Saben como jugamos y se cierran muy bien atrás. Los rivales se hacen muy peligrosos porque en una contra te pueden hacer un gol y te complican la vida”, explica.
Pero ante Portugal, España recuperó su brillo y regresó al estilo que le hizo campeón. “Fue nuestro mejor partido en Sudáfrica. La verdad que lo necesitábamos porque Portugal era un rival que requería un nivel muy alto, y el equipo ha sabido estar a este nivel”.
A partir de aquí, los jugadores repiten el mantra de todo torneo. “Y ahora partido a partido. A pensar sólo en Paraguay. Preparar el partido igual que el de Portugal porque no hay que menospreciar a ningún rival, ya que ellos también están en cuartos por méritos propios”, indicaba Llorente.
Y por cierto, que nadie les vaya con el cuento de la maldición de cuartos de final de la Roja. “No hay ni por qué pensar en eso. Somos una generación nueva y la mayoría de estos jugadores llegan de ganar la Eurocopa. No hay que pensar en malos augurios. Hay que ser positivos y trabajar como hasta ahora y preparar bien el partido para que no nos sorprendan”, finalizaba.