La actriz Rossy de Palma consideraba en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) que “el arte necesita al poder para desarrollarse” y éste “limpia su conciencia con las subvenciones” y defendió que ella “siempre” ha reivindicado su “anarquismo individualista”.
Así lo señaló en una rueda de prensa celebrada con motivo de su presentación en Santander de la obra ‘(des) Variaciones Golberg’ que interpretará esta noche -a partir de las 22.00 horas- en el Paraninfo de Las Llamas junto al director ‘david fernández’.
Precisamente, la actriz explicó que la obra que representarán esta noche es una “reivindicación de la libertad escénica”, en la que “sin caer en el terreno de lo absurdo” se juega con lo abstracto y la libertad de poder. “Para mí lo más bonito es que en el teatro lo accidental esté invitado”, dijo, al tiempo que señaló la importancia que para ella representa “la difusión entre el personaje y uno mismo”.
Por su parte, el director afirmó que el espectáculo “habla de transgresión”, de cómo traspasar los límites marcados. “A mí me han puesto muchos límites siempre y como mejor me lo paso es saltándomelos”, añadió el actor, quien señaló que “toma” el teatro como un lugar de rebeldía en el que “romper con todo”.
Así, explicó que ha utilizado la estructura de las variaciones de Bach para componer una obra en la que la historia está vertebrada por la relación entre el arte y el poder. “En este espectáculo no existe el límite”, subrayó el director.
En este sentido, Fernández apuntó que ésta es la segunda obra que produce sobre el compositor alemán, que para él representa “el suelo sobre el que caminar y construir cimientos”. “Bach me da fuerza y me acompaña cuando estoy bien y mal”, añadió.
En relación a los derechos de autor, los artistas coincidieron en señalar la importancia de estos, aunque según el director, la SGAE mantiene una posición “de monopolio y de poder brutal”. En la misma línea, De Palma comentó que “no se le pueden poner puertas al campo, ni el campo necesita puertas” y opinó que las personas que compran en el top manta, probablemente no adquirirían el mismo producto en la tienda y, por lo tanto, “no se puede pensar que ese dinero potencial se hubiera perdido, porque tampoco se hubiera ganado”, concluyó.