La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha anunciado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander, que ha propuesto Gloria Pérez-Salmerón, como nueva directora de la Biblioteca Nacional de España (BNE), en sustitución de Milagros del Corral.
En este sentido, durante su intervención en la inauguración del XXVI Encuentro sobre la Edición ‘El futuro de la edición: papel y e-book’, mostró su confianza en que el Patronato de la BNE -al que ha convocado esta misma mañana- apruebe su nombramiento “antes del próximo viernes”.
“Estoy convencida de que una persona tan experimentada como ella volcará todo su conocimiento para escribir un capítulo brillante en la centenaria historia de esta institución”, auguró González-Sinde, quien definió a Gloria Pérez-Salmerón como una persona con una amplia formación técnica, que ha liderado proyectos “importantes” de digitalización y, por ello, puede gestionar “muy bien” este momento de transformación del analógico al digital.
Así mismo, la titular de Cultura hizo hincapié en que la actual presidenta de FESABID es la profesional “adecuada” para encarar el tercer centenario de la Biblioteca Nacional, que se celebrará en 2011.
En la jornada inaugural del XXVI Encuentro de la Edición -en la que también intervinieron la directora del mismo, Nùria Cabutí; el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, Pedro de Andrés, y el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez-, González-Sinde repasó la situación actual del sector editorial en España, caracterizada por la irrupción del libro digital, que “está aquí y ha venido para quedarse”.
La ministra recordó que la industria del libro está aportando el 1,3 por ciento del PIB, contribuyendo así a la “riqueza nacional”. En la misma línea, apuntó que España es la cuarta potencia editorial mundial y que, sólo en 2009, se editaron 110.000 títulos, de los cuáles, el 11 por ciento eran en soporte electrónico.
González-Sinde también explicó que ocho de cada diez editoriales españolas iniciaron la digitalización de sus fondos “antes de 2011”, una iniciativa que, según dijo, “no es fácil” porque precisa de “fuertes inversiones y de un adecuado encaje legal”, que permita garantizar el derecho de los autores a que “su esfuerzo se vea respetado con justicia”.
“Estaremos perdidos el día en que alguien decida no escribir la primera palabra de un libro porque piense que serán otros quienes se llevarán todo el fruto de su esfuerzo”, advirtió la ministra de Cultura, para quien “el verdadero riesgo no consiste en emprender, sino en quedarse a mirar cómo pasa el tren”.
Por su parte, Salvador Ordóñez insistió en la “fuerte” carga intelectual del sector editorial que, a su juicio, “tendrá que adaptarse a la innovación”. No obstante, aseveró que “cambiará el soporte, pero nunca la creación”.
En los mismos términos se expresó el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, quien abogó por “dar voz” a los “nuevos” editores, que “plantean proyectos ágiles y alternativas en este mundo cambiante de la edición”. De Andrés también se refirió a la “saludable unidad” de que goza el sector editorial, que trabaja “codo con codo” para afrontar un futuro lleno de retos, que “tenemos que vencer”.
Altamira
En un encuentro con los medios, posterior a su intervención en la inauguración del XXVI Encuentro sobre la Edición, Gónzalez-Sinde aseguró que los trabajos que está realizando el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para determinar el estado de conservación de las Cuevas de Altamira (Cantabria) “marchan muy bien, al ritmo que se les ha exigido”.
Respecto a la posible limitación del número de visitantes tras su reapertura, la ministra de Cultura recalcó que los expertos están realizando ahora los estudios y que, cuando tengan el resultado de los mismos, habrá “una respuesta concreta”. “Aventurarse es inútil en este momento”, subrayó.