Es uno de los veteranos en la Selección, pero también de los más bromistas en el grupo que ha llegado hasta la final del Mundial. "Si sonríes, eres más feliz y eso se nota en tu vida y en tu trabajo", nos dice con razón. El lateral sabe que éste es el momento que siempre ha esperado. Y por eso lo dará todo para conseguir el triunfo, y llevar la Copa del Mundo a España.
-Éste es un momento que se sueña y se espera durante muchísimos años y, de repente, llega…
Es un sueño que tenemos todos los futbolistas. Al final este sueño se nos ha convertido en realidad. Quizá ahora no nos demos cuenta de la importancia que tiene porque estamos disfrutando de unas sensaciones muy buenas. Es la final soñada para cualquiera.
-Lo que nos cuentan es que España está totalmente volcada… ¿Os motiva ese ambiente?
Por supuesto. Ver a la gente contenta es el mayor triunfo que podemos tener. Ver cómo sufren por nosotros, cómo nos animan… Notamos ese calor, sabemos que la gente está muy ilusionada. Es una oportunidad única, estamos haciendo historia. Esta final hay que ganarla como sea, no podemos quedarnos con el hecho de jugarla, sería una pena no poder ganarla. Será complicado pero en ilusión non nos gana nadie.
-¿Estáis aquí para hacer feliz a un país?
Sí, es lo que queremos hacer. No nos podemos quedar aquí. Ver a la gente contenta es lo mejor que nos puede pasar.
-Se han planteado muchos partidos como finales pero la verdadera final es contra Holanda.
Llevamos cinco finales, ahora nos queda la sexta ante una selección muy importante. No podemos atenazarnos, hay que estar tranquilo, jugar como sabemos, sabemos que es sólo un partido de gloria, y hay que echar hasta lo que no se tenga. Tenemos que luchar cada balón como si fuera el último.
-Holanda es un extraordinario equipo, no se llega a la final por casualidad.
Casi todos sus jugadores están en clubes de nivel mundial muy grande, son estrellas del fútbol, les tenemos mucho respeto como creo que ellos también a nosotros. Nos enfrentamos dos grandes selecciones, que jugamos muy bien al fútbol. Será una gran final y muy emocionante.
-¿Os ha cambiado algo en el cuerpo, la mentalidad, tenéis cierto cosquilleo?
Desde el partido contra Alemania, ni lo celebramos como debimos porque estábamos pensando en la final, que es el sueño de todos nosotros, aún lo estamos asimilando. No te deja comer bien, descansar bien porque estás pensando en ese partido. Tienes un gusanillo en el estómago… Es la oportunidad de nuestras vidas.
-Holanda ya ha jugado dos finales y no ha ganado ninguna.
No nos debe preocupar la historia. Hemos llegado a una final y lo que queremos es ganarla.
-¿Demasiado elogios nublan el horizonte?
Tenemos que ser los mismos. Lógicamente la gente está contenta pero sabemos que hay cosas que mejorar. Una final se gana trabajando 90 ó 120 minutos. No podemos tener el mínimo error y tenemos que mentalizarnos de que tenemos que hacer nuestro partido. El equipo está pensando en positivo, no tenemos dudas y si hacemos lo que tenemos que hacer cumpliremos nuestra gran meta, ser campeones del mundo.
-Lo que tiene que ser impresionante es estar aquí sin ser jugador del Barça o del Real Madrid… ¿Tienes buena relación con los jugadores del Barça a pesar de tu pasado blanquiazul?
Todo el mundo tiene su pasado. A todos los clubes que he estado les agradezco el trato que han tenido conmigo. Es una profesión muy agradecida y no he tenido nunca ningún problema con nadie. Con todos me llevo fenomenal. Aquí ante todo somos compañeros y no miramos los clubes. Aquí somos España y todos somos uno. Nuestro éxito es que nadie quiera sobresalirse del resto, nadie quiere ser más que el otro. Aparte de tener jugadores megaestrellas, siempre han estado con humildad y ayudando al trabajo. Dentro del campo hay que ser solidario, si no, no llegas a ningún lado. En más de una selección, han tenido buen equipo pero alguno ha querido sobresalirse del resto y les ha llevado al fracaso. Aquí hay jugadores de clubes grandes, del Barça y del Madrid, y en cambio todos nos sentimos igual de importantes.
-Tenemos un estilo, una identidad. Esa seña España la marca por la técnica y por el talento, y también por preparación física y táctica.
Está todo relacionado. Con sólo talento ganarás partidos pero no una Copa del Mundo. Tenemos talento, técnica también, un centro del campo espectacular que no lo tiene nadie en el mundo; somos bajitos pero ahí estamos dando el callo. Tácticamente nos conocemos a la perfección. Con sólo mirarnos ya sabes lo que piensa el compañero y eso es una ventaja muy grande, no hace falta ni hablar y eso en el campo se agradece mucho.
-Del Bosque nos comentaba que todo es diálogo, consenso… ¿Cómo es Del Bosque?
Es una grandísima persona, con un gran corazón, con muchos sentimientos. Ha sufrido mucho por la gente que no ha podido venir al Mundial, lo ha pasado peor él que los que no han venido. Es lo que tiene ser entrenador, tiene que tomar decisiones. Nadie puede dudar de su calidad humana. Transmite mucho cariño y mucha confianza. Es muy transparente, nos deja hacer lo que queramos con un orden y esa comunicación entre entrenador y jugador es muy buena.
-El fútbol también evoluciona con la sociedad…
Aquí todos somos una piña. El entrenador es flexible con nosotros, nosotros también intentamos hacer las cosas lo mejor posible. Vicente es una persona que nunca te pegará una voz, siempre intentará apoyarte, ayudarte. Nos deja trabajar con una tranquilidad absoluta y luego nosotros lo que tenemos que hacer es responder en el campo.
-Parece que lo bueno que tiene Del Bosque es eso pero que no es un entrenador. Y resulta que ha dado una lección de dirección de equipo durante los partidos.
La gente no ve lo que pasa en los vestuarios, tenemos todo planificado, trabajamos todo al mínimo detalle. Es un entrenador que cuida todo y está todo calculado y perfecto. Nadie puede dudar de él, sólo hay que mirar su palmarés.
-¿Quién es el más "cachondo" del grupo?
Yo estoy tranquilo, espero desmadrarme a partir del domingo. Pepe Reina, Sergio Ramos… son dos showman. Aquí todos hacemos bromas. No hay muchos serios. Andrés Iniesta es quizá más serio a su manera. Todos somos muy alegres. El sentido del humor es fundamental en una concentración, te da energía, positivismo… Hay que mirar las cosas buenas, olvidarse de lo malo, siempre mirar para adelante, nunca para atrás.
- ¿Cómo está siendo la integración de los jóvenes en el equipo?
El fútbol también va evolucionado. Yo antes llegaba a un vestuario y prácticamente ni abría la boca por el respeto que te conlleva. Ahora la gente joven es más atrevida. Antes decían que a los jóvenes les hacían limpiar las botas y ahora eso es impensable. No hay perder el respeto a nadie en un vestuario. A mí también en su día me ayudaron y lo que queremos es que los jóvenes se integren lo antes posible.
-Un mensaje para la afición…
Vamos a dar todo en el campo, es la ilusión de todos y ojalá el lunes nos veamos por Madrid para celebrarlo por todo lo alto.