El vestuario del Soccer City acogió la fiesta de los campeones, que celebraron por todo lo alto la consecución del Mundial
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La fiesta del 11 de julio se desató con el gol, se prolongó con el pitido final y llegó al éxtasis cuando Iker Casillas levantó la Copa del Mundo al cielo de Johannesburgo. Pero aún hubo mucho más que no se vio de la celebración de España tras la consecución del Mundial de Sudáfrica. El vestuario del Soccer City se convirtió en un hervidero de emociones, lágrimas y una felicidad indescriptible. Tanta como muestran Casillas, Ramos, Xabi Alonso, Arbeloa y Albiol en unas imágenes inéditas que reflejan a la perfección el sentir de un equipo, y de un país, que celebraron por todo lo alto la conquista del Mundial.
Cuando se acabó la fiesta sobre el césped y las gradas empezaban a vaciarse, el vestuario del Soccer City de Johannesburgo acogió en sus entrañas a los recientes campeones del Mundo. 23 jugadores que acababan de hacer historia conquistando el Mundial de Sudáfrica y que no podían, ni querían, reprimir la inmensa felicidad del momento. Entre ellos, cinco madridistas que disfrutaron juntos de un momento inolvidable para toda España. Casillas, Xabi Alonso, Ramos, Albiol y Arbeloa posaron una y otra vez con la Copa del Mundo entre las manos.
Los cinco internacionales eran, como el resto de sus compañeros, la viva imagen de la satisfacción y el orgullo. El mismo que les mostraron todos y cada uno de sus compañeros en el Real Madrid. Y es que todos los integrantes de la plantilla blanca colapsaron, con llamadas y mensajes de felicitación, los móviles de los cinco campeones del Mundo. Por su parte, Rafa Nadal, que presenció la final desde las gradas del Soccer City, bajó al vestuario para dar la enhorabuena a los recientes campeones. Felicitaciones que fueron recíprocas para el ilustre madridista por su nuevo triunfo sobre la hierba de Wimbledon.
La fiesta del Soccer City se trasladó al avión que desplazó a la expedición de la selección española hasta España. Un viaje en el que volvieron a vivirse escenas de alegría y celebración por el título. Ya en Madrid, el protagonismo fue para los aficionados. Cientos de miles de almas rojas inundaron las calles de la capital para presenciar el paseo triunfal de los campeones y darles la enhorabuena por la conquista de la Copa del Mundo. El broche de oro a la noche se puso con una cena a la que asistieron todos los integrantes de La Roja.