Llamazares: Señor presidente del Gobierno, esto, el debate sobre el estado de la nación, es algo más que un juego o que un combate de esgrima, donde ni el Partido Popular presenta la moción de censura ni el Gobierno la cuestión de confianza y todos tan contentos.
Detrás del combate de esgrima hay una crisis social, con la convocatoria -usted no lo ha dicho, lo digo yo; no lo ha dicho ya en dos debates seguidos- de una Huelga General para el 29 de septiembre no porque usted haya tomado la decisión unilateral de adoptar una reforma laboral, no, sino porque la reforma laboral es regresiva para los intereses de los trabajadores.
Pero no solamente hay una crisis social, señor presidente del Gobierno, estamos ante una crisis política en la que el Gobierno adopta la peor de las actitudes: asume el programa de la derecha y mantiene la geometría variable, es decir, programa conservador, inseguridad e incertidumbre desde el Gobierno. Por otra parte, también hay una crisis institucional. Lo reconozca o no lo reconozca usted, estamos ante un cambio de ciclo, no únicamente ante un cambio de enfoque que ha dicho usted en su intervención, sino ante un cambio de ciclo, porque los cambios y las reformas, de las que nosotros hemos participado desde la legislatura pasada, están hoy en la almoneda, están hoy en cuestión. ¿Qué ponen en cuestión esos cambios? Su modelo bipartidista. El modelo bipartidista trasladado a las instituciones del Estado las bloquea, impide los acuerdos y aísla la pluralidad de este país. Ese es el resultado del bloqueo bipartidista, que se ha convertido en una crisis institucional.
Señor presidente del Gobierno, vuelvo al cambio de enfoque con respecto a la crisis económica. Ha anunciado hoy un ajuste más duro todavía. Podríamos decir que ha traspasado usted el Rubicón y que la suerte está echada. No se trata, señoría, de un cambio de enfoque ni se trata únicamente de que en determinado momento del ciclo ustedes adoptan una política expansiva y ahora, para reducir el déficit, una política restrictiva. No es cierto. En la primera fase del ciclo, e incluso antes del ciclo, usted tenía una grave responsabilidad que no quiso asumir a pesar de que se lo dijimos en muchas ocasiones. Usted devaluó el sistema fiscal de este país; lo ha cuantificado usted, no yo. Por sus contrarreformas fiscales dejó de ingresar 30.000 millones de euros que hoy nos hubieran venido de perlas para no realizar ajustes sobre trabajadores, pensionistas, funcionarios y ciudadanos en general. Pero no solamente su responsabilidad es la devaluación de nuestro sistema fiscal, su responsabilidad es que esa devaluación del sistema fiscal produjo en el momento de la crisis un desplome de los ingresos. Por un lado, un incremento del gasto social y, por otro, un desplome de los ingresos del cual usted tiene una parte importante de responsabilidad.