El ganado que ha participado en la iniciativa pertenece a los hermanos Jesús y Javier García Álvarez, propietarios de la finca Naturbuey y del restaurante El Riscal de Carbonero, fundado en 1958. Su empresa es una de las dos que existen en el mundo con certificación de carne de buey --denominada 'Cabu'--, lo que ha llevado a que al restaurante haya alcanzado "gran éxito" y sea reconocido a nivel nacional.
Más de 300 caballistas participaron hoy en la conducción trashumante de 73 bueyes en el primer encierro de toros mansos celebrado en la localidad de Carbonero el Mayor, que celebra sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Bustar.
El espectáculo, que atrajo a miles de personas a la localidad segoviana, arrancó a las 9.30 horas, en la finca Naturbuey, donde se encuentra la mayor explotación de bueyes de España, a unos tres kilómetros al sur del casco urbano. Desde allí, los más de 300 caballlistas condujeron el ganado hacia el pueblo, donde se realizó el encierro de los animales, un total de 73 bueyes de la raza berrenda, de diferentes capas, en la plaza de toros. Después, se devolvieron los animales hasta el lugar de donde partieron.
En el tramo de campo no hubo incidentes que destacar, y la buena organización, con participación de protección civil y de la Guardia Civil fue la tónica general.
En las calles de Carbonero se dieron la vuelta dos cabezas de ganado, que fueron controladas y en el regreso dos caballistas cayeron al suelo con la buena suerte de que tán solo sufrieron varias contusiones sin importancia.
Se dieron cita los representantes municipales y además varios de los políticos populares de la provincia, encabezados por Francisco Vázquez.
El ganado que ha participado en la iniciativa pertenece a los hermanos Jesús y Javier García Álvarez, propietarios de la finca Naturbuey y del restaurante El Riscal de Carbonero, fundado en 1958. Su empresa es una de las dos que existen en el mundo con certificación de carne de buey --denominada 'Cabu'--, lo que ha llevado a que al restaurante haya alcanzado "gran éxito" y sea reconocido a nivel nacional.
La explotación cuenta con 150 reses de trabajo español con la peculiaridad de que tienen más de diez años de vida y 1.000 kilogramos de peso, que es precisamente lo que asegura la "calidad" y el "éxito" de la carne, como explicó Jesús García.
Y es que los animales de esta finca sirven precisamente al restaurante para autoabastecerse; por ello, cuando el Ayuntamiento propuso en un primer momento que se exhibieran parte de los ejemplares como algo "único", los propietarios de Naturbuey se negaron.
"Los bueyes pueden perder mucho peso en los trayectos", indicó García, quien relató que, tras pensarlo detenidamente, al final accedieron. "Es verdad que es un beneficio para el pueblo y algo especial", concluyó.