La importancia de reponer los dientes perdidos: las consecuencias de las ausencias dentarias y el papel clave de los implantes.
Perder uno o varios dientes no es solo una cuestión estética. Aunque a veces se piense que “no pasa nada” si la pieza perdida no está en una zona visible, lo cierto es que las ausencias dentarias pueden desencadenar una serie de problemas que afectan a la función, la salud oral y al bienestar general. La boca trabaja como un sistema equilibrado, y cuando falta un diente, todo ese sistema se ve comprometido.
Una de las primeras consecuencias tras una pérdida dental es el desplazamiento de los dientes vecinos. Las piezas adyacentes tienden a moverse hacia el espacio vacío, lo que puede provocar malposiciones, dificultad para mantener una correcta higiene y aparición de caries o enfermedad periodontal. El diente opuesto también puede desajustarse, “buscando” el contacto perdido, lo que altera la mordida y genera inestabilidad.
Otra repercusión importante es la pérdida progresiva de hueso en la zona donde falta el diente. El hueso del maxilar necesita la estimulación constante que recibe a través de las raíces dentarias. Cuando la raíz desaparece, el hueso empieza a reabsorberse, debilitándose con el tiempo. Esta pérdida ósea no solo complica futuros tratamientos, sino que también puede afectar la forma del rostro, generando un aspecto envejecido.
Además, la ausencia de dientes compromete la función masticatoria. Masticar de manera insuficiente o forzada puede provocar molestias musculares, sobrecarga en otros dientes y problemas en la articulación temporomandibular (ATM). También puede limitar la elección de alimentos y repercutir en la digestión.
Los implantes, una solución segura y eficaz
En este contexto, los implantes dentales se han convertido en la opción más eficaz y segura para sustituir dientes perdidos. Un implante actúa como una raíz artificial que se integra en el hueso, ofreciendo estabilidad, funcionalidad y una sensación muy similar a la de un diente natural. Al transmitir fuerzas al hueso durante la masticación, el implante ayuda a preservar el volumen óseo, evitando su reabsorción. Además, permite recuperar la estética y la función sin afectar a otras piezas dentarias.
Los implantes no solo restituyen la sonrisa; restablecen la salud oral, favorecen el mantenimiento del hueso y contribuyen a una buena calidad de vida.
Reponer un diente perdido con un implante es una inversión a largo plazo que ayuda a mantener la armonía, la comodidad y la función de toda la boca
Original publicado en topdoctors.es
El Dr. Carlos Usón Bouthelier es un reputado dentista en Zaragoza que cuenta con casi dos décadas de experiencia profesional.







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