El Real Valladolid ha dado un golpe de timón importante al anunciar la destitución de Luis García Tevenet como entrenador del primer equipo. Su etapa ha sido corta, intensa y, sobre todo, marcada por los malos resultados. El club se encuentra en una posición delicada en la clasificación de Segunda División, rozando los puestos de descenso, y la directiva ha decidido actuar antes de que la situación vaya a peor. La fecha, 15 de febrero de 2026, queda ya señalada como el momento en el que se cerró una etapa que no terminó de cuajar ni en el césped, ni en las apuestas online, ni en la grada.
¿Quién es Luis García Tevenet?
Luis García Tevenet, sevillano nacido el 8 de mayo de 1974, es una figura conocida en el fútbol español, primero como delantero y después como entrenador. Como jugador pasó por equipos como el Sevilla FC, la UD Las Palmas o el Numancia, y tras colgar las botas decidió seguir ligado al fútbol desde el banquillo.
Su trayectoria como técnico ha sido bastante amplia, moviéndose por distintas categorías del fútbol nacional, especialmente en Segunda B, además de ejercer como segundo entrenador en proyectos de mayor nivel y tener alguna experiencia fuera de España. Cuando llegó al Valladolid, el 23 de diciembre de 2025, lo hizo con la etiqueta de entrenador trabajador, conocedor del fútbol base y con fama de saber manejar vestuarios complicados.
No era un nombre mediático, pero sí alguien que generaba respeto. Llegaba tras la etapa interina de Sisi González, que había tomado el relevo después de la salida de Guillermo Almada. Sin embargo, lo que se esperaba como un periodo de estabilidad acabó convirtiéndose en una cuesta abajo difícil de frenar.
De la ilusión a la preocupación
Cuando Tevenet aterrizó en Valladolid, el equipo no estaba brillante, pero tampoco hundido. Había margen para reaccionar y la sensación general era que aún se estaba a tiempo de encarrilar la temporada 2025-26 de Segunda División. La idea era que su experiencia ayudara a ordenar el equipo y a recuperar sensaciones.
La realidad fue otra. En siete partidos, el Valladolid solo consiguió cuatro puntos de 21 posibles, una cifra muy pobre que fue empujando poco a poco al club hacia la zona peligrosa de la tabla y que los hizo bajar bastantes posiciones en cualquier casa de apuestas.
La afición, que al principio mostró paciencia, empezó a impacientarse. La prensa deportiva también comenzó a cuestionar si el proyecto tenía recorrido. El punto de inflexión llegó con una derrota contundente ante el Granada CF por 5-1, un partido que dejó muy tocada la imagen del equipo. Fue ahí cuando la sensación de urgencia se hizo evidente y la directiva entendió que debía hacer algo.
Reacciones y ambiente en el vestuario
Tras los últimos encuentros, Tevenet se mostró bastante sincero en sus declaraciones. Reconocía que el equipo no estaba dando el nivel mínimo que exige la categoría y dejaba entrever que era consciente de que su puesto pendía de un hilo. No se escondía, y eso, aunque no solucionaba los resultados, sí transmitía cierta honestidad.
Dentro del vestuario el ambiente era una mezcla de frustración y resignación. Los jugadores querían reaccionar, pero las cosas no terminaban de salir. Desde fuera se percibía esa sensación de bloqueo que a veces aparece en el fútbol y que cuesta mucho romper.
La afición, como siempre, juega un papel fundamental. Aunque los resultados no han acompañado, el sentimiento hacia el club sigue siendo fuerte. El Real Valladolid continúa escribiendo su historia en un escenario donde cada decisión cuenta.






Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.173